• Red de Apoyo, Inc. LA EX ESPOSA DE UN LIDER SECTARIO PELIGROSO

    Red de Apoyo, Inc. LA EX ESPOSA DE UN LIDER SECTARIO PELIGROSO

    Cuidado con la «Fundación Despertar»

    Ex-convictos por una red de trata humana siguen estafando a las personas con falsas Maestrías y Doctorados

    Su red de trata humana fue la secta «Los Defensores de Cristo»

    Escucha los maltratos que sufrió la ex-esposa del ex-convicto y líder sectario, José Losanger Arenas Segovia, que se hace llamar doctor sin serlo.

    ¡Escucha esta narración especial, única y sin precedentes, acerca de los maltratos que recibía la esposa de José Arenas, líder cómplice de a Ignacio González de Arriba, al hacerle creer a sus seguidores, que era la reencarnación de Jesucristo en estos tiempos!

    José Losanger Arenas Segovia fue a la cárcel por dirigir la secta de los Defensores de Cristo, en México, junto al español Ignacio González de Arriba.

    La ex-esposa de José Arenas fue víctima de despiadados maltratos, muy denigrantes y sin medida, en la secta en donde Ignacio González de Arriba era Jesucristo, y líder adorado de esta secta peligrosa.

    Fue atendida por la Red de Apoyo, se recuperó y por eso hoy día levanta su clamor de justicia al mundo, reclamando protección y atención para todas las mujeres maltratadas y abusadas, a quienes pretende representar; pero también a ellas les reclama no quedarse calladas, sin denunciar la burla que al mundo hacen estos hombres, valiendose de un disfraz de justicia y piedad, con lo cual esconden su profunda maldad. Por eso ella hoy cuenta su historia, haciendo un llamado a que se le unan con valentía todas las mujeres que todavía no tienen voz por miedo y temor. ¡Su historia podría ayudarte!

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    En este vídeo aparecen los rostros de José Losanger Arenas Segovia y de Ignacio Gonzalez de Arriba. Cuídense de registrarse en los cursos de la Fundación Despertar, o de hacer negocios con estas personas.

  • ¿Qué me pasó cuando el líder me expulsó?

    ¿Qué me pasó cuando el líder me expulsó?

    Mientras fui miembro de la Asociación de Swami Sananda, gocé de la aceptación, aprecio, protección y respeto de todos, por el rol respetable que desempeñaba dentro del grupo. Por eso, me sentía compensada y tranquila; me reconocían como una iluminada. El estado emocional que sentía por causa de la aceptación y reconocimiento que recibía de todos, me hacía sentir con una sensación de paz, y con deseos de amar y comprenderlos a todos. Todo era en retribución por la manera en que me trataban, a pesar de lo mucho que aquello me costaba, porque mi compromiso de trabajo en el grupo estaba sometido a cumplir con las exigentes demandas de Swami Sananda, que me dejaban sin tiempo para descansar, ni para cumplir bien con mis responsabilidades familiares. En adición, enfrenté graves problemas económicos, conflictos con mi familia y terminé alejándome de la mayoría de ellos. Sin embargo, todos esos problemas dejaron de preocuparme, por la fuerte presión que sentía de parte del grupo de la Asociación de Swami Sananda. Necesitaba mantener mi dignidad y respeto de parte de ellos. Me estresaba la idea de fallarle al ‘Maestro’ y terminar siendo humillada ante todos, como solía ocurrirle a varios que eran menospreciados por pretender cumplir, mintiendo y siendo irresponsables con sus compromisos.  No me di cuenta de que sentía la necesidad de demostrarles a todos que yo no era como esa gente; y por lo tanto, merecía ser admirada y respetada. Por eso, me esforzaba mucho en actuar con gran devoción al cumplir con los compromisos que había asumido. Para hacerlo bien evidente expresaba públicamente lo agradecida que me sentía por todo lo que el  ‘Maestro Swami Sananda’ había hecho por mí. No estaba consciente de lo profundo que era mi temor a ser despreciada por todos, si él me acusaba de alguna falla, ya que todos lo idolatran. Parte del temor que me obligaba a cumplirle a él era ése, y la otra parte era el temor que me atormentaba por las catástrofes que él profetizaba.

    Ahora me doy cuenta de lo que lo único que yo quería era sentirme amada, respetada y valorada; pero mi problema fue también el haberme convencido de que él decía únicamente la verdad, de que él era la honestidad en su máxima expresión; y por lo tanto, mejor persona que yo, al punto de ser una divinidad.

    Me fui enroscando en un escondido espiral sin retorno, cuando creyendo en las historias y cuentos que relataba, cambié mis convicciones y formas de pensar. Creí que tenía que seguir estrictamente todas sus instrucciones, porque él era un ser “Iluminado”, como si fuese un dios en la Tierra.

    Es increíble como llegué a creerme los cuentos que Swami Sananda hacía, como si fuesen auténticas noticias, las cuales se transformaban en desesperación y angustia dentro de aquellas cuatro paredes del local de su asociación. Ahora es cuando me doy cuenta de lo frustrante que era mi esfuerzo en querer solucionar algo totalmente ‘irreal y ficticio’, y el gran desperdicio de tiempo y energía en intentar evitar las catástrofes inventadas que él nos advertía, pero que jamás ocurrirían.

    Es lamentable el control ejercido por la manipulación egoísta de otros. Ojalá y los que aún siguen siendo controlados por un líder, tan narcicista y egoísta como éste, pudiesen despertar. Si lo hiciesen experimentarían una gran sensación de alivio y liberación. En adición, recuperarían también una sensación de tranquilidad, al poderse liberar del estrés opresor que se siente allí, acompañado de un mayor sentido de seguridad en uno mismo. Swami les induce inseguridad en sí mismos para que puedan poner en él, su ‘amado maestro’, toda su confianza, y así él pueda dirigirles en todo lo que hagan. Los que hemos sido víctimas de la manipulación psicológica de un líder sectario hemos sufrido una tortura emocional muy difícil de comprender, para quienes no lo han vivido.

    Le puse muchísimo empeño y gran esfuerzo en no fallarle, pero inevitablemente un día me invadió la obscuridad de ser “expulsada”, por no haber podido cumplir a tiempo con un informe, y por no haberlo preparado en la forma exigida. Swami Sananda me criticó fuertemente ante todos por no haber podido cumplir con «los plazos», y a pesar de que lo llamaba ‘mi amado maestro’, cuando me refería a él, me humilló fuertemente con una expulsión. Expulsarme fue posiblemente un acto premeditado, porque yo ya sabía demasiado, y varias cosas que él hacía me las estaba yo cuestionando, a pesar de que intentase justificarlo. Realmente iba a terminar dándome cuenta de que su proceder no era correcto ni justo. Lo que pasó fue que llegué a tener mucha comunicación con él, porque todo él me lo encomendaba, tanto dentro de mi trabajo particular, como las encomiendas que recibía sobre cualquier tema personal de él, que le fuese de urgencia.

    Estuve más de una docena de años sirviéndole con devoción, y cuando salí fue como comenzar de vuelta y nacer de nuevo. Volví a reconectarme con quienes había perdido contacto por años. Fueron muchos años durante los cuales dejé de ver a seres queridos de mi familia; lo cual me duele mucho. Desperdicié mi valioso tiempo en servir a un ser humano miserablemente egoísta, que no le importa destruir la vida de gente buena con todos sus engaños.

    A él no le importa robarle los años de la vida de nadie. Sólo le importa ganar beneficios para él, a costa de las necesidades e intenciones de otros. Me duele el tiempo que desde mi juventud perdí por culpa de él. Lamento el tiempo de vida que le dediqué al grupo y lo que realmente me humilla es la vergüenza de haber desarrollado por él “tan ferviente devoción”. Lo único que puedo agradecerle es mi “expulsión”, porque quedé liberada de su cruel calabozo. 

    Inicialmente al momento de mi expulsión, únicamente pensaba en que no debió expulsarme porque todavía creía todo lo que Swami Sananda me había hecho creer. Creía que él era igual a Jesús, que él era como Jesús y quizás había regresado. Haciendo creer que él es JesucristoPero al tener tiempo fuera de la presión de Swami y su grupo, pude reflexionar y darme cuenta de que sus acciones no eran consistentes con Jesús de Nazareth. Jesús era humilde y trataba a las personas con compasión, no las humillaba y jamás expulsó a ninguno de sus discípulos. «¿Cuándo Jesús de Nazaret, expulsó a sus discípulos?»

    Iba reflexionando y era como si fuese despertando de una pesadilla. Así fue cómo, después de un tiempo, pude ver que yo no estaba equivocada y que un ‘Maestro Ascendido’ no podría equivocarse, por lo tanto  “Swami Sananda” no es un ‘Maestro Ascendido’. En adición, reflexionando sobre cómo es él y sobre todo lo que enseñaba, me di cuenta de que todo se lo inventó, y de que con esos fantásticos cuentos coge de tonta a la gente, así como lo hizo conmigo. Swami se burló de mí y seguirá burlándose de muchos, hasta que no despierten de la realidad de su engaño. 

    «Es bien desagradable que traten de enagañar a uno, pero peor es creer en quien, con la intención de aprovecharse, engaña a uno.» 

    Por lo tanto, es mejor despertar y descubrir el engaño. Por eso, al pasar unos días, recuperé la alegría, nuevos bríos, ilusión y esperanza por la vida. Era la felicidad de liberarme de un obscuro yugo torturante, que no se puede ver. Recuperé el control sobre mi vida y mi valioso tiempo para estar con quienes amo y realmente me aman. 

    El hecho de haber sufrido tanto por la trampa engañosa y pretenciosa de una persona tan manipuladora como lo es Swami Sananda, tan solo me hace sentir profundamente agradecida, por la capacidad que tengo hoy día de poder disfrutar de mi apreciadísima libertad.

    Hoy valoro y disfruto de mi vida, como no pude mientras era una integrante del grupo. Recuperé la felicidad que me fue robada, pude tomar decisiones personales benéficas y de superación, a parte de disfrutar nuevamente de las pequeñas grandes cosas de la vida.

    ¡Esto es ser verdaderamente feliz!

    Mi dios, en el cual creo realmente, es infinitamente bueno y me ama; por lo tanto, desea mi superación y lo mejor para mí, en todos los aspectos de mi vida. Por lo que jamás habría sido menospreciada ni maltratada como lo fui. Merezco ser respetada y estimada, como mi ‘Dios desea que me valoren y amen’. No sé porqué no me di cuenta de esto desde un principio. Haberlo entendido me habría hecho despertar con anterioridad; pero estoy agradecida y bendecida con la libertad y felicidad que ahora siento. Siento el alivio de haber podido ver y entender los engaños de Swami Sananda; conocimiento que me ha devuelto la fortaleza, el control sobre mi vida y el poder para saberme proteger. Él y su grupo ya no pueden hacerme daño. Únicamente me preocupa la gente buena engañada que sigue allí, y desperdicia su vida sirviéndole a un individuo que tan solo se aprovecha de su credulidad e ingenuidad. 

    Es muy curioso el hecho de que no entré en ese grupo por algún problema personal, económico o emocional, sino por la sencilla necesidad de conocer, porque soy muy curiosa, y quizás por la necesidad sentirme especial. Es que me atrae mucho todo lo novedoso. Eso fue lo que me llevó a participar de aquellas reuniones, porque no quería perder la oportunidad de poder descubrir el secreto de Swami Sananda. Yo quería descubrir algo fuera de lo normal, porque experimento mucho placer cuando descubro algo, y estaba muy interesada en desenmascarar todo ese misterio. Todo lo que vi  y escuché allí, me fue convenciendo; en adición a lo decente e inteligente que se veían todos los integrantes del grupo, que me hacían sentir escogida y especial. Eso fue lo que me atrapó.

    Hay que investigar bien y tener mucho cuidado con grupos como lo es éste, que te demandan una asistencia casi diaria a sus actividades y reuniones. La trampa para capturar a uno es precisamente esa, porque de tanto escuchar los mismos cuentos todos los días, así sean increíbles y fantasiosos, termina uno creyéndoselos. ¡Tanto te repiten la mentira que te la terminas creyendo!

    Por causa de la repetición, uno termina creyéndose todas esas historias y explicaciones. Lo malo es que a través de esas historias, te van transmitiendo la idea de que «el líder es un ‘Maestro Ascendido’, que está iluminado con sobrenatural sabiduría; por lo cual conoce la verdad absoluta, ya que es un ser divino». Por tal razón, él es la persona más justa y sabia que podrías conocer en este mundo, con la capacidad de comprender con exactitud las intensiones de los demás. Por lo cual, siempre es justo y bueno cuando los juzga malamente, ya que el ‘Maestro’ tan solo busca el bienestar y la protección de todos. Cuando uno llega a tal nivel de credulidad, el líder podrá desacreditar a quien sea, además de provocar conflictos y situaciones con el objetivo de afectar la comunicación, confianza y estima de los adeptos por sus seres queridos. El final es el aislamiento o enajenación del adepto, y la injusta condena hacia quienes realmente pueden amarles, porque el líder necesita tener seguidores vulnerables y sometidos, sin la intervención de quienes podrían protegerlos y defenderlos.

    Por eso, antes de entrar en estos grupos investiga bien, no vaya a ser que confíes en todo lo que te cuentan y dicen. Si crees estar en uno de estos grupos o si tienes alguna duda, no dejes de comunicarte con la Red de Apoyo, Inc.

  • Rituales para Superarse y los Hermanos Mayores

    Rituales para Superarse y los Hermanos Mayores

    Se avanza en la enseñanza pasando de grado. Se cursan tres grados conocidos que son: estudiante regular, probacionista y discípulo. El adepto tiene que ser iniciado con rituales secretos, según la “instrucción individual”, dada, como se dice, espiritualmente a cada persona.

    Se supone que los que dictan lo que se tiene que hacer en secreto son Hermanos Mayores u otros adeptos más avanzados que ellos, que adquieren la capacidad divino-mística de trabajar a distancia y así dar instrucción telepática sobre lo que se tiene que hacer. Por lo tanto, se recibe una supuesta instrucción que ellos mismo no saben a quién atribuirla y que con toda evidencia es ilusión de su propia mente.

    Para ahondar un poco, aclaro que esos Hermanos Mayores son seres que se dice guían a la Fraternidad y son iluminados, que viven fuera del cuerpo, es decir espiritualmente, e influyen sobre los estudiantes, dirigiéndolos. En la secta se expresa devoción a esos Hermanos Mayores y definen que “ponen en su manos las situaciones, como quien las deja en manos de Dios.”

    Los probacionistas escriben un informe mensual, en dónde dibujan una cruz a diario, con tinta líquida, que dicen deja impregnada la energía de ellos y con eso el Hermano Mayor lee el estado anímico de los estudiantes y lo que sucede en la vida de éstos.

    Dicen que un Hermano Mayor se reúne en el templo de la sede central, ubicada en Oceanside, California, y que él se encuentra allí junto con otros adeptos que están fuera del cuerpo, para canalizar a los estudiantes las lecciones del Hermano Mayor, y enviarlas por Internet a todos los probacionistas del mundo. Ellos dicen canalizar a estos Hermanos Mayores y tener el canal afinado. Lo peor es que ellos mismos esperan ser Hermanos Mayores y alimentan el deseo de pasar iniciaciones para alcanzar ese estado.

  • Secretos y Falacias: Verdades a Medias

    Secretos y Falacias: Verdades a Medias

    La Fraternidad Rosacruz de Max Heindel es un grupo ocultista, es decir, que afirma buscar a Dios y lo espiritual, pero por medio del conocimiento y desarrollo de supuestos poderes que no toda la humanidad comparte, sino solo quienes acceden a un saber “oculto”.

    Veamos lo que dice la Real Academia Española, sobre el conocimiento y el poder. El conocimiento lo define como “Acción y efecto de conocer. Entendimiento, inteligencia, razón natural. Noción, saber o noticia elemental de algo.” El poder lo define como “Tener expedita la facultad o potencia de hacer algo.”

    Con base en ello, podemos ver que el Ocultismo se propone como una enseñanza, que se caracteriza por transmitir secretamente los saberes y revelar secretos.

    El principal y muy grave problema de esta práctica es la búsqueda del poder, al que ellos llaman voluntad, y la creencia de que el ser humano viene a este mundo a desarrollar los “poderes del alma”.

    Este problema resulta nefasto para la vida de los que se acercan a la Fraternidad Rosacruz y expone a riesgos, la integridad y salud mental de las personas, cuando no a problemas morales por la corrupción que genera el poder.

    El poder frecuentemente lleva a la corrupción y eso se ve en la forma que tienen de esconder los problemas dentro de la Fraternidad. Afirman que se deben tener los pies en la tierra y se valen de medias verdades para esconder la realidad. Por ejemplo, es media verdad que es conveniente tener los pies en la tierra, pero no con esa afirmación como pretexto, tienen razón para ocultar lo que secretamente manejan.

    Entender los sutiles y evidentes problemas con el poder que se generan en su seno, es clave para entender a esta secta.

  • Cadenas Mentales que Atan

    Cadenas Mentales que Atan

    Otro medio que sirve a los fines de asegurar la permanencia de por vida de un alumno en esta “escuela”, ha sido la inducción de la idea de que jamás era legítimo abandonar el grupo, aunque ello se disimule o niegue en foros externos. El alma estaba atrapada por la supuesta necesidad de seguir adelante a toda costa, sin que pueda haber razón alguna válida que justifique marcharse, de hecho se nos decía que no debíamos “jamás romper este lazo”.

    Para lograr esta permanencia se implantaban sentimientos de culpa manifiestamente absurdos e injustificados. Veamos un ejemplo entre muchos: En el libro La Triple Alianza de la Luz, de Catharose de Petri (página 68 de la segunda edición revisada), se viene a decir que quienes experimentan inclinación por abandonar esta “escuela espiritual” son los mismos que, en el pasado, entregaron o traicionaron a sus hermanos cátaros y cito:

    Muchos de estos predecesores en nuestro microcosmos, de cuyo aliento magnético vivimos nosotros ahora, han traicionado o renegado de las antiguas Fraternidades de diversas formas. Ellos conocieron y sintieron la Gnosis muy de cerca, pero fueron aquéllos de los que el Sermón de la Montaña dice que fueron los tocados, pero que querían servir a Dios y a Mamón; que fueron tocados, pero fueron invadidos de angustia y de temor ante sus perseguidores; tocados que huyeron y abandonaron a sus hermanos y hermanas que permanecieron firmes e inquebrantables. Tocados que llegado el momento renegaron de la Luz; tocados que incluso en ciertos casos, en la hora del peligro, mataron a sus hermanos”.

    Este tono, tan demagógico y manipulador, es el propio de la verdadera literatura del Lectorium Rosicrucianum, hoy Rosacruz Aurea, el que realmente emana de sus líderes fundadores, por más que en nuestros días se le trate de disimular detrás de la actividad de “organizaciones pantalla” como la llamada Fundación Rosacruz en la que se conserva un abundante fondo documental y bibliográfico de variadas procedencias, sobre diversos temas espirituales sobre todo de la cultura occidental. En este sentido La Rosacruz Aurea, como tantas otras agrupaciones esotéricas, procura adaptarse a las circunstancias del momento, disimulando tanto como puede su verdadera naturaleza, a fin de captar adeptos.

    De esta labor de captación no están excluidos los niños, pues desde siempre ha existido la “Cantera de la Juventud” para acometer esta labor, que funciona a modo de guardería o escuela infantil. Ello parece una reminiscencia de la Escuela Dominical que ha habido siempre también en la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel, en la que sin ningún reparo se va familiarizando a los niños con este tipo de “enseñanzas”.

    Aparte de ello, hay grupos específicos de jóvenes, quizá el sector que resulta más prometedor para estas organizaciones: Su insuficiente perspectiva vital aún a tales edades, entre los 18 y los 25 años, los hace víctimas preferentes para su captación, algo que también sucede con los fanatismos políticos.

    Hoy día sabemos, en base a los estudios médicos y científicos, que no es hasta los 25 años, que la corteza cerebral alcanza a mielinizarse (ver http://victimasectas.com/EnSecreto.html), por lo que el ser humano promedio adquiere un grado de madurez suficiente como para tomar decisiones más responsables e inteligentes; pero también se sabe que se afecta este desarrollo en las personas que han sido sometidas por años a ambientes de estrés y agresión, y estrés por la amenaza a la condena grupal es lo que dominará la vida de quien cae captado dentro de una secta. Yo pude abandonar esta agrupación con algo más de 25 años de edad, con la madurez suficiente como para no caer en otra secta destructiva. Y de ello hace al menos otros 25 años, que me otorgan esta perspectiva.

    El Lectorium Rosicrucianum, Rosacruz Aurea, entre otras organizaciones, fue catalogado como secta por la Asamblea Nacional Francesa en su sesión de 20 de diciembre de 1995.

     

  • Obediencia y Fidelidad

    Obediencia y Fidelidad

    Creí Ciegamente Todo lo que Me Decían

    El sistema de creencias en que entré, tuvo como principal líder, al fundador de la Escuela Internacional de la Rosacruz de Oro, Jan Van Rijckenborgh, que allá por el año 1956 dio unas conferencias que publicó en el libro Desenmascaramiento, en las que profetizaba en detalle unos graves acontecimientos que, según decía, se cernían sobre la humanidad: La Gran Farsa, como se denominaba a un “falso o impostado retorno de Cristo”, el cual sería sobre las nubes del cielo, orquestado por las entidades del «Más Allá». Una profecía que asustaba, porque venía para implantar una dictadura teocrática en el orbe terrestre.

    Se supone que todos veríamos un espectáculo alucinante del ‘retorno de Cristo’. En círculos internos de la secta corrieron algunos rumores sobre que dicha “Farsa” podría tener lugar a principios del decenio de 1990, justo cuando yo estaba allí. Lo que sí que se tenía claro era que más allá del año 2001 no parecía probable que el entonces Lectorium pudiera seguir realizando su trabajo de cosecha espiritual. El Sr. Jan Van Rijckenborgh enfatizaba que la Gran Pirámide de Keops señalaba claramente el año 2001, aunque nadie supo muy bien con base en qué criterios o cálculos. El libro, que hoy causaría vergüenza ajena, parece que ya no se edita; yo lo tuve y lo leí, y en aquel entonces estaba bien visible en las estanterías del centro local que frecuentaba.

    Algún ingenuo alumno preguntaba de vez en cuando cómo andaba eso de la Gran Farsa, a lo que el dirigente local, como no podía ser de otro modo, decía que estaba en preparación.

    Todo esto venía porque los Grandes Maestros transfigurados de la Rosacruz Áurea, y liberados del mundo caído, divinamente habían desarrollado tan grandes poderes de visión, que les permitían adelantarse a tales hechos y anunciarlos públicamente para que la humanidad estuviera prevenida ante semejantes amenazas. Así pues, los alumnos nos hallábamos ante un dilema apremiante, entregarnos a este grupo con todas nuestras fuerzas, o sucumbir con el resto de la humanidad al engaño de las oscuras entidades del Más Allá. El dilema se planteaba así: El fascismo teocrático o la transfiguración.

    Una fidelidad que raya en fanatismo era un valor absoluto, muy por encima del amor a la verdad, o a la justicia, en sentido objetivo, puesto que todo lo que hubiera fuera del campo de influencia de la Rosacruz pertenecía al mundo caído de la ‘dialéctica’. Todo lo que pudiera hacerse o decirse en beneficio de esta organización había que hacerlo, y abstenerse de lo que la pudiera perjudicar. El sentido de lo justo o verdadero perdía su valor, objetivamente hablando, y únicamente recobraba su sentido si servía a los fines liberadores de la Escuela Rosacruz. Nada era ya verdad ni mentira: todo dependía del color del cristal con el que se mirara.

    Entre las exigencias de comportamiento fijadas en esta “escuela espiritual”, las que eran rigurosamente obligatorias a partir del grado probatorio, se hallaba la dieta lacto-ovo-vegetariana, no por motivos éticos, sino por razones esotéricas, y también la prohibición de usar pieles, fumar, tomar bebidas alcohólicas, consumir drogas y ver la televisión.

    Se exige firmar y presentar un escrito de apostasía o renuncia a la anterior iglesia a la que se perteneciera. Se prohíbe la adhesión a partido político alguno y, por supuesto, a ninguna comunidad religiosa u otro grupo esotérico. No era posible la donación de órganos ni autorizar la práctica de autopsias, y el cuerpo del difunto no debía ser sepultado sino incinerado, justo a los tres días y medio del fallecimiento.

  • Nos Manipulan con el Terror

    Nos Manipulan con el Terror

    Técnica de Control Mental

    No cabe duda de que cualquiera puede sostener ideas religiosas de tipo gnóstico (llámense «neo cátaras» o «rosacruces») si lo desea, y por supuesto está en su derecho de ejercer esta libertad religiosa en privado y en público; pero no está tan claro que sea legítimo condicionar hasta niveles extremos las vidas de los demás, mediante una serie de mecanismos de control mental algunos de los cuales referiré, los cuales hacen de cualquier organización que los aplique, ya sea de manera consciente y deliberada o no, una secta destructiva en toda regla, según parámetros conocidos y bien establecidos sobre la base de estudios consolidados. Estas técnicas de control mental han sido descritas por diversos autores, y coinciden en las sectas más diversas. Por mi parte, me inclino por recomendar visitar nuestra página para conocer otras Técnicas de Control Mental utilizadas por las sectas destructivas; y para ayudarte a combatirlas, comunícate conmigo y con nuestra Red de Apoyo. Aquí te comparto mis propias reflexiones.

    👉En primer lugar, se encuentra la inducción a desarrollar fobias. La doctrina que se transmite en el rosacrucismo va a condicionar nuestra percepción de la vida, de manera que vamos a tener un nuevo mapa de la realidad en el que ir interpretando nuestras vivencias, y es en este contexto en el que cobran sentido ciertas ideas ajenas implantadas en nuestra mente.

    Así, por ejemplo, en este grupo se nos inculcó la idea de que estábamos envueltos en un plano sutil e invisible, habitado por todo tipo de entidades malévolas entregadas a la perdición de nuestras posibilidades espirituales, contenidas en el “átomo chispa de espíritu” o “rosa del corazón”, un principio espiritual invisible a nuestros ojos que estaría localizado a la altura de nuestro corazón material, y cuyo despliegue y desarrollo obraría en nosotros un proceso de transfiguración y liberación espiritual. Pues bien: esos invisibles entes malvados se suponía que eran los que regían y gobernaban las religiones. De manera que, cuando orábamos, nos poníamos en contacto con dichas entidades y nos dábamos a alimentarlas, lo que tenía como resultado un mayor grado de atadura, postración o encarcelamiento de ese principio espiritual llamado “rosa del corazón”.

    Esta fobia era muy bien inducida desde un principio, aunque después se tratara de mostrar una imagen abierta en las conferencias públicas, tratando de hacer propias las más variadas doctrinas espirituales ajenas, con el real objetivo de ampliar el abanico de posibles interesados.

    Lo cierto era que todos nosotros vivíamos con la convicción de que las religiones eran obra de los malvados arcontes y eones, es decir, seres o genios del más allá, y de que cualquier participación en ellas nos suponía un grave perjuicio espiritual. De esto se derivaba una aversión subconsciente, producto del “temor a los seres malvados aceptados como reales y asociados a cualquier comunidad religiosa”, y tal fobia persistía incluso durante un tiempo después de abandonar este grupo, a veces sin ser conscientes de ello, lo que introducía dificultades para rehacer nuestra vida en toda su plenitud, y excluía la posibilidad, al menos a corto o medio plazo, de podernos sentir integrados a otro ambiente de tipo religioso o espiritual. Es una manera de eliminar alternativas y de generar un lazo más intenso, de modo que se persevere en esta organización como la única opción en la que hallar respuesta al impulso religioso o espiritual del adepto.

  • ‘El mito de la caverna’ y el ‘Curso Filosofía para la Vida’

    ‘El mito de la caverna’ y el ‘Curso Filosofía para la Vida’

    ¿Cómo son capaces de cambiar tu manera de ver e interpretar el mundo y la sociedad, con un buen lavado de cerebro?

    Tomando el curso
    “Filosofía para la Vida”

     

    Es la antesala para formar parte del círculo interno de Nueva Acrópolis. En esas lecciones enseñan ideas que persuaden tu psiquis para que lo interpretes todo según lo explica la expresión que aparece en el enlace de la Revista Esfinge https://www.revistaesfinge.com/filosofia/filosofos/item/595-94el-mito-de-la-caverna:

    “La caverna entera funciona como una maquinaria manejada por sus amos, que se aprovechan de los deseos necesarios e innecesarios de los esclavos, conocen sus gustos, pasiones, debilidades y se aprovechan de ellos en beneficio propio. No puede concebirse una miseria mayor que la de estos infelices, y no tanto por su tortura física, sino por su total ignorancia intelectual y moral”.

    ¿Qué terminas creyendo?

    Que el mundo es una caverna

    La gente en el mundo está atrasada en los tiempos de las cavernasEs como los acropolitanos llaman al mundo de las personas que no pertenecen a Nueva Acrópolis: La Caverna.”

    Puede observarse en este chat, cómo un miembro de esta organización muy preocupado le escribe a otro, que decidió pausar sus clases y participación en las actividades de Nueva Acropolis. La preocupación que manifiesta el que le escribe es que tenga cuidado de no terminar contaminándose con “la caverna”, con todo lo que no sea Nueva Acropolis.  La persona se fue de todas maneras, y cuando regresó a retomar sus clases del Curso Filosofía para la Vida, el instructor le dijo: “¡Qué bueno que regresaste y no te dejaste contaminar por la caverna!

    Quien se convierta en miembro interno de la organización, terminará creyendo que tiene que evitar ser manejado como un esclavo infeliz, ignorante e inmoral de ‘la caverna’; y aunque el mundo exterior sea un peligro, tendrá que regresar a la caverna, para rescatar de ese lugar a la mayor cantidad de gente que pueda.

    Les hacen creer que un filósofo acropolitano, un estudiante del “Curso de Filosofía para la Vida” es ese personaje, que sale de la caverna (sociedad actual, según Nueva Acrópolis) y deja de seguir a las sombras impuestas por los amos de la caverna. De esta manera rompe las cadenas para salir a la luz: “sabiduría y la verdad”.

    Sin embargo, este filósofo acropolitano tiene que regresar, debe volver a entrar a la caverna, porque tiene que salvar y rescatar a la humanidad. De lo contrario, seguir a esas sombras significa ‘tener una vida de ignorancia en el mundo viejo, superficial y caótico.

    Se reconocen como personas únicas, que luchan por “un bien común”, por “un ideal filantrópico”; y llegan a asumir un papel heroico.

    Es bueno cambiar para ser mejor, desarrollar lo mejor y lo más bueno de sí mismo, pero no sentir que uno es superior a los demás. Lo que ellos definen como “mejor y lo más bueno de sí mismo’ resulta ser comportarte, valorar e intepretarlo todo en tu vida según como ellos piensen y les satisfaga. Cuando los acropolitanos comienzan a cambiar para ser mejor, empiezan a demostrar falta de interés y consideración, arrogancia, pretensión, menosprecio, y hasta agresión hacia sus seres queridos, los cuales generalmente no son miembros de Nueva Acrópolis.

    ‘El Mito de la Caverna’ es utilizado incluso como tema para captar asistentes a sus charlas de ingreso libre, donde desde primer momento te venden la idea sutil de que ‘ellos tienen la noble misión de ser quienes salvarán a la humanidad de la caverna’. Aquí unos ejemplos reales de publicidad para captar nuevos posibles adeptos (asistentes a charlas):  

                        Propaganda estratégica para captar nuevos adeptos con la charla «Mito de la Caverna de Platón».

    Nueva Acrópolis dice a sus estudiantes y miembros que el mundo real es un lugar de personas infelices, ignorantes e inmorales, además, hacen alusión a que el mundo real es el mundo viejo, ‘es como si fuese la nueva Edad Media’, concepto que según los ex-acropolitanos  aseguran, fue originalmente tomado de Umberto Eco (http://www.historiahoje.com.br/2015/08/10/basta-um-clique-umberto-eco-e-suas-legioes-de-imbecis/). Pero sea o no Umberto Eco el que expuso originalmente el concepto de despreciar a la ignorancia de la sociedad que no ha convertido a la educación en un valor vital para su desarrollo y supervivencia, el grave error que cometen los que entran en Nueva Acropolis es creer que existe una «realidad», que puede descubrirse a través de la lógica filosófica de quien consideren un sabio, y no a través de la validación experimental e investigación científica.

    ¿Cómo lidiar con el desprecio hacia la ignorancia, si nuestra civilización vive en el tiempo antiguo de las cavernas?

    Amar es un valor humano universal y es muy mal visto el que alguna organización enseñe a despreciar al ser humano; por lo tanto, los acropolitanos promueven dirigir este sentimiento inducido en favor de la causa filantrópica de salvar a la sociedad de su ignorancia. Nueva Acropolis se atribuye la misión de salvar y rescatar a la humanidad para construir un mundo nuevo y major, y formar una nueva civilización con el trabajo gratuito de sus seguidores (estudiantes del Curso de Filosofía para la Vida, miembros e integrantes del círculo interno).

    «Si las personas son ignorantes e infelices hay que ayudarles, y si es posible, rescatarles de este mundo perdido.»

    Los estudiantes del Curso de Filosofía para la Vida son personas normales, no son ni raras ni extrañas, pero convencidos por esta idea y presionados emocionalmente por un grupo de personas convencidas de lo mismo, sienten la obligación de ser solidarios, compartiendo con ellos la misma misión:  “construir un mundo nuevo y mejor”. El objetivo de esta misión compartida por todos los miembros de Nueva Acropolis provoca en ellos la sensación de pertenecer a un grupo muy especial. Se consideran personas únicas que luchan por “un bien común”, “un ideal filantrópico”, y por ello experimentan la sensación y obligación de asumir un papel heroico. Este tipo de expresiones se utilizan cotidianamente.

    ¿Si desean rescatar a la humanidad, por qué terminan rompiendo sus valores familiares y los lazos de comunicación con sus seres queridos?

    Reuniones festivas, cumpleaños y actividades con familiares y amigos comienzan a ser canceladas por las nuevas responsabilidades desarrollando las actividades de Nueva Acropolis. Con el tiempo van rompiendo las relaciones sentimentales con quienes no son acropolitanos; porque una sensación de necesidad nueva comienza a dominarlos, inclinándoles a decidir elegir con quien pasar el tiempo. Una necesidad de reconocimiento inconsciente les pide pasarla con los más privilegiados del mundo, con quienes han aprendido a idolatrar porque les han convencido de que esas personas están dotadas de dones especiales. Inconscientemente comienzan a sentir una fuerte necesidad de aceptación y reconocimiento, para poder ser tan especiales como los más privilegiados del grupo. Piensan que aprendiendo de ellos, se transformarán en personas superiores también. Así terminan eligiendo “voluntariamente” pasar la mayor parte del tiempo posible realizando las actividades de Nueva Acropolis, sobre todo trabajando en el desarrollo y preparación de las actividades más importantes para los líderes de la organización, en vez de compartir con su familia o amigos. Una vez un ser humano se integra en agrupaciones de esta manera, la agrupación termina sustituyendo su grupo familiar y social. Una vez el acropolitano alcanza este nivel de consciencia, en donde se siente privilegiado si es aceptado por la agrupación, queda convertido en una marioneta totalmente manipulada por esta agrupación, ya que la agrupación determina cuánto vale su opinion, y quién  merece más respeto y admiración. El acropolitano queda controlado fuertemente por sus nuevas necesidades psicológicas y emocionales, sin darse cuenta de cómo se ha ido desconectando y aislando de sus amistades y seres queridos.

    ¿Por qué llamar «CAVERNA» al mundo social externo al de Nueva Acrópolis ?

    La palabra «caverna» está en español inconscientemente primada con la expresión «hombre de las cavernas».  Nuestro cerebro ejerce diferentes funciones cognitivas (cognición- reconocimiento y asociación, lenguaje y memoria) que nos permiten responder, sin que estemos consciente de que están funcionando. Esta palabra está primada a nivel inconsciente con dicha expresión. 

    Incorporamos en la memoria a largo plazo expresiones basadas en conceptos semánticos asociados, como lo es la expresión «hombre de las cavernas». En todas las civilizaciones hispanas, en donde existe educación académica básica, a través de los cursos ofrecidos en escuelas elementales sobre la historia de la evolución del hombre, este concepto forma parte del conocimiento general que todos lo hemos asimilado. Al escuchar la palabra «caverna», inconscientemente asociaremos la palabra a la expresión «hombre de las cavernas», porque desde niños estamos escuchando esta expresión codificada por repetición, y como la hemos pasado a la memoria a largo plazo, puede manifestarse inconscientemente, como un recuerdo de la memoria implícita, y  por lo tanto, también no declarativa. Esta ejecución cognitiva es un efecto de la memoria implícita, llamada «Primado Asociativo» (en inglés «Priming») [1] . Se han realizado muchísimos experimentos que demuestran el efecto de esta función. Por dicha razón, cuando escuchamos la palabra «caverna» inconscientemente traeremos a la conciencia todo lo asociado a la prehistoria, a la falta de conocimientos y a la ignorancia. El efecto es predisponer a la persona de antemano a que piense en lo cavernícola y lo salvaje. A partir de ello, las charlas y escritos estarán haciendo referencia a críticas sobre la falta de conocimientos e ignorancia; y por medio de la comunicación van induciendo poco a poco, un sentimiento de fuerte repudio hacia la ignorancia, hacia todo lo que se relacione con la falta de interés en estudiar y con la falta de conocimientos. El problema sin embargo que sin darse cuenta enfrentan luego, es que ‘los sentimientos suelen nublar la razón‘ y un intenso sentimiento de repudio comienza a desarrollarse en los miembros educados por esta organización, al punto del fanatismo. El menosprecio de sus líderes, maestros y del resto de los miembros de la organización les presionará, haciéndoles necesitar sentirse validados, respetados y estimados. Cuando comienzan a sentirse así es cuando comienzan a desear demostrarle al resto del grupo que también son sabios; pero si desde el principio no validaban si lo aprendiendo era cierto o correcto, mucho menos son capaces de hacerlo luego. Así es como terminan perdiendo su precioso tiempo, estudiando elucubraciones basadas en errores y confusiones escritas por otro ser humano como ellos, reconocido por su grupo como un ‘maestro’. A parte de la presión del grupo y otras razones, la idea errónea y creencia falaz que les captura y retiene inconscientemente dentro de la organización es la misma: creer que la «verdad» podrá ser hallada entendiendo las elucubraciones filosóficas de otra persona. 

    ¿Cuál es la estrategia para poderles manipular?

    Consiste en saber cómo jugar con su autoestima. El discurso del ‘Mito de la Caverna’ consiste en aprender a despreciar a los no que no saben lo que en Nueva Acrópolis han aprendido, y en menosprecian a los que no se esfuercen por comprender sus ideologías e interpretación sobre la vida y el ser. Son ridiculizados los que cuestionan lo que ‘no les da la impresión de hacer sentido’. Entonces, mientras más de acuerdo y más conozcas su filosofía, más apoyado y respetado serás.

    Por otro lado, los integrantes de las «Fuerzas Vivas son tratados con mayor admiración, respeto y reverencia. Nueva Acrópolis utiliza elmito de la cavernapara dirigir a sus miembros (estudiantes del Curso de Filosofía) hacia el camino de las  «Fuerzas Vivas», un grupo interno, secreto, que no se menciona ni en el curso introductorio, ni en su publicidad cotidiana; pero el curso introductorio (Filosofía para la Vida) y las clases que se deben tomar como miembro acropolitano, realmente desembocan en las Fuerzas Vivas. Los de las Fuerzas Vivas reciben cierta admiración social frente al neófito acropolitano. Frente a ellos son los heroes de Nueva Acropolis. Los que entran en Nueva Acropolis no quieren sentirse menospreciados, pero es lo que experimentan cuando comienzan a participar de charlas y reuniones más avanzadas. La necesidad de ser respetado aumenta en la medida que nuestro grupo de pertenencia comienza a herirnos el orgullo. En la medida en que más identificado uno se sienta con un grupo que podría menospreciar la estima propia, mayor será el temor que sentiremos a que nos puedan herir, y proporcionalmente mayor será la necesidad de eliminar la posibilidad de que bajo alguna circunstancia esto pudiese ocurrir. Dar el paso de formar parte de las Fuerzas Vivas se convierte en una opción rápida que podría eliminar la presión grupal con la angustia que lo acompaña. Las conferencias de Nueva Acropolis persiguen el desarrollo de nuevos valores y objetivos de vida que cambian los intereses de sus alumnos, haciéndoles sentir nuevos deseos, necesidades y valores que generan en ellos aspiraciones nuevas y admiración. Por tal razón, van imaginando las ventajas y los problemas que evitarían enfrentar, si deciden realizar el juramento. La ilusión de eliminar riesgos, miedo al fracaso y a ser rechazados o menospreciados aumenta y a su vez, la necesidad de tomar la decisión de dar el gran paso de incorporarse en las Fuerzas Vivas; por lo cual, generalmente cuando lo hacen, sienten la inmediata satisfacción de “elevárseles la autoestima». La ideología filosófica de Nueva Acropolis ejerce la función de una doctrina que justifica el compromiso de un juramento. Esta creencia doctrinal es la que lo justificará todo inconscientemente, con racionalizaciones que podrán negar y ocultar miedos, dudas y heridas a la estima. Estas estrategias se llaman Mecanismos de Defensa del Yo, y poseen el poder de controlarnos, porque responden a nuestros deseos y necesidades, desde el inconsciente. 

    ¿Por qué llevan el mensaje a través de charlas?

    Por el efecto que emocionalmente ejerce un grupo. La presión social posee el poder de controlarnos. Nuestro cuerpo reacciona, por la intimidación que la presencia de un grupo puede hacernos sentir. Frente a un grupo la mayoría de las personas son capaces de aceptar algo con lo que realmente no están de acuerdo, para no antagonizar y sentirse aceptadas. Los grupos tienen el poder de descontrolar a las personas y de someterlas a fuerte estrés por su presión. Bajo estrés toda persona entra en un estado de defensión; se pone a la defensiva por cuasa del instinto de supervivencia que le domina. Cuando estamos a la defensiva, no podemos razonar profundamente antes de responder o actuar; y si la cantidad de información percibida es extensa, la probabilidad de que podamos analizar o recapacitar lo que nos argumentan disminuye, haciéndose más fácil confirmar aseveraciones que en realidad son falaces, sin darnos cuenta.

    El acropolitano asciende a un nivel de distinción más alto cuando entra en las «Fuerzas Vivas«, pero este grado conlleva la prestación de un ‘juramento de obediencia’ a sus superiores, a los que se encuentran en la cúspide o cúpula de la organización.  Cuando se hace referencia a «los mandos de Nueva Acropolis» es acerca de los líderes superiores que emiten toda orden, y son los que pueden controlar a todos  los miembros de la organización. Quien pertenece a las Fuerzas Vivas, tiene que obedecer ciegamente, y comportarse sin fallar ni protestar. No puede demostrar oposición alguna. No le está permitido tomar en cuenta cualquier asunto de su vida personal, así sea algún problema con su trabajo, porque el compromiso adquirido con las Fuerzas Vivas exige que los asuntos de Nueva Acropolis pasen a ser la prioridad sobre todo en la vida; por encima de sus responsabilidades económicas, académicas o sentimentales por asuntos de pareja, familia, amistades y por encima de cualquier necesidad que tenga alguno de sus seres queridos. Son acondicionados a la idea de que es necesario obedecer excelentemente para poder llevar a cabo con éxito «esta loable misión de rescatar y salvar a la humanidad de los amos de la caverna y de la ignorancia”.

    Objetivo del Ideal Acropolitano
    ¡Construir un mundo nuevo y major!


    Sin embargo, con una justificación inicial de tipo filosófico, terminan actuando sin filosofía, aislados del mundo real y separados de sus intereses personales.

    Las siglas internas de las “Fuerzas Vivas” es “FF.VV”. Son personas muy especiales para Nueva Acropolis; son el grupo especial que lleva a cabo la misión importante de «ir en contra de la corriente, para salvar al mundo de los ‘amos de la caverna’, de la ‘ignorancia’ y el ‘caos’.

    La ideología filosofica los persuade con la creencia de que, por ser miembros de las Fuerzas Vivas están siendo los protagonistas de un proyecto único: “construir un mundo nuevo y mejor”.  La distinción de un uniforme militar refuerza aún más la sensación. Y similar al ritual de una doctrina religiosa, realizan actos ceremoniales. Por ejemplo, de acuerdo con una de las tres secciones internas, una femenina y dos masculinas; deben realizar el SALUDO NAZI. Las Fuerzas Vivas participan de formaciones de grupos, para realizar el saludo cuando izan su bandera. Cantan el himno acropolitano y marchan al estilo militar. En adición, realizan ceremonias y llevan a cabo actividades reconocidas oficialmente como rituales. Ingresan también en templos obscuros para saludar el símbolo acropolitano real llamado “Águila Solar”, antes mostrado abiertamente, pero ahora reemplazado en público con un logotipo. También realizan el saludo llamado “brazo en altoal estandarte de Fuerzas Vivas, además de repetir el lema y consigna del cuerpo de Fuerza Viva, al cual pertenecen: Brigadas Femeninas (BBFF.), Brigadas Masculinas (BBMM.) y el Cuerpo de Seguridad (CDS.)

    Formaciones de grupos, para realizar el saludo NAZI, cuando izan su bandera.

    Para los integrantes de las Fuerzas Vivas, identificarse como “filósofos y discípulos acropolitanos”, es lo que les da valor a la vida. Esto implica el que como consecuencia, ‘dejan de ser dueños de su propia vida’, para consagrarse a una obediencia absoluta hacia “el Maestro” o hacia “la Maestra”. El Maestro es quien haya podido instituírse como ‘el sabio‘, al cual todos tienen que obedecer. Ser filósofo acropolitano consiste en pasar el mayor tiempo posible laborando con su grupo, sin esperar retribución alguna por su trabajo. Tiene que donar su trabajo como un voluntario, altruistamente. El trabajo es extremadamente sacrificado y estresante. Conlleva tener menos horas de sueño. Tienen que estar dispuestos a enfrentar demandas de trabajo, que implican alto grado de angustia, estrés y por lo tanto, también enfermedades como consecuencia, pero todo lo tiene que ignorar porque toda necesidad personal pasa a un segundo lugar. La idea racional de obedecer para poder “cumplir con el deber” y “construir un mundo mejor” es inducida como el valor más alto que se puede sentir; y cuando la persona llega a este punto,  obedecer las órdenes se convierte en su mayor obligación.

    Según la doctrina filosófica de la Nueva Acropolis, el mundo es la caverna y solo Nueva Acrópolis es el camino de luz y sabiduría para salir de ella (la caverna) y salvar al mundo del caos y la ignorancia.

    Nunca aparece un atisbo de ese mundo nuevo y mejor, ni el amor a la humanidad, porque por principio, alejan a sus adeptos de la sociedad y de la vida normal. Otra racionalización doctrinal que ofrece justificaciones que no les deja darse cuenta de lo que les pasa, es creer que ellos pertenecen a un “Mundo Nuevo”, y que por causa de las ‘realidades negativas del Mundo Viejo’, los integrantes de Fuerzas Vivas tienen que sacrificar su vida trabajando y obedeciendo, para salvar a la humanidad, reclutando nuevos miembros.

    Nueva Acrópolis busca obtener más gente, y los adeptos no pueden darse cuenta de que Nueva Acropolis les exige sin límites seguir reclutando cada día más personas, porque cada persona adicional representa un aumento en su caudal de dinero.

     ¡La gente es capital y el capital es dinero!

    Nueva Acrópolis públicamente oculta que está organizada según un sistema piramidal secreto y la obediencia ciega que demanda a sus miembros. Está organizada para que los Maestros puedan dirigir dictatorialmente a los miembros de la organización. Exige que las instrucciones de los Maestros se conviertan en prioridad de vida para sus miembros, y como consecuencia estos se exponen a sufrir todo tipo de daño, sin importar las consecuencias negativas ni cuanto hieran o destruyan sueños de toda la vida, previas aspiraciones o relaciones con los seres queridos. El daño y la destrución que es capaz de causar, es lo que sin duda alguna, la convierte en una secta destructiva. El concepto del ‘Mito de la Caverna de Platón’ se convierte en el valor que determinará el curso de las decisiones y comportamiento de estas personas.

    Muchas personas que han sido miembros de Nueva Acropolis narran anécdotas sobre cómo herían su estima, cómo dentro del grupo aprendieron a discriminar con arrogancia y orgullo a otras personas por no encontrarse al nivel especial de los privilegiados del grupo; narrran cómo sufrían y se angustiaban por el maltrato del grupo, amarrándose a sus propias necesidades emocionales, sin darse cuenta; narran también cómo llegaron a creer en los misterios esotéricos, ilusionados con poder verlos y sentirlos; pero también narran la sensación de miedo a los poderes ocultos. Nadie quiere sentir angustia ni miedo, por lo que tratamos de hacer lo que se pueda para no sentirlo. Cuando las emociones son intensas, es difícil recapacitar y poco se puede reflexionar. Los testimonios narran indignación por no haberse podido dar cuenta de que fueron convertidos en esclavos de una persona más sabia que ellos, a la cuan llamaron ‘su maestro’. Sienten gran idignación por haber sido capaces de otorgarle tanto poder a una persona para que les ordenara la vida, porque hacían todo lo que él maestro les pedía. Los testimonios narran lamentación por haberse aislado de la sociedad, por haberlo sacrificado todo, y por haber cedido y perdido sus derechos, aceptando ser tratados como simples esclavos. Lamentan no haberse dado cuenta de cómo sus relaciones de pareja, familia y amigos fuereon afectadas. Lamentan haber perdido lo que tenían y lo que eran, porque perdieron también su identidad individual, convirtiéndose en un número más, en una simple representación del grupo.

    Matsukawa, Junko; Joan Gay Snodgrass; Glen M. Doniger (2005). «Conceptual versus perceptual priming in incomplete picture identification». Journal of Psycholinguistic Research (en inglés) 34 (6): 515-540. PMID 16341912. doi:10.1007/s10936-005-9162-5.

  • Reuniones y Conferencias de Renovación

    Reuniones y Conferencias de Renovación

    Un medio que refuerza el control mental en una secta es la inducción de la creencia de que única y exclusivamente en el seno de un grupo y de sus actividades, es posible el progreso espiritual. Así por ejemplo, en la Rosacruz Áurea se nos inducía a creer que dicha escuela poseía un campo de fuerza, que he mencionado era una esfera de influencia espiritual, la concentración invisible de una fuerza mística procedente de una «sobrenaturaleza» divina que era reforzada o alimentada por las actividades grupales en conexión con los Maestros. Se entendía que sola y exclusivamente en el interior de ese campo de fuerza, o sea en el seno de esa Escuela, era posible recibir el necesario alimento espiritual. Este concepto se enfatizaba con la expresión «Unidad de grupo».

    Quedaba suprimida toda independencia, toda posibilidad de un desarrollo del alma fuera de ese campo de fuerza. De hecho, la actividad fundamental de este grupo era precisamente el reunirse tanto como fuera posible, para retroalimentarnos en ese ambiente. Por eso las actividades periódicas obligatorias, cada vez más frecuentes y con un irrazonable grado de exigencia de desplazamientos y convivencias, absorbían la vida del alumno.

    La inmersión en un ambiente semejante, en una insana espiral de entusiasmo acrítico, resultaba contagiosa. Todo el mundo se imbuía de la idea de que era necesario llevar a tal grado las actividades en común, disociándose cada vez más del medio social y familiar, y haciéndose cada vez más difícil la compatibilidad entre la pertenencia a la secta y una vida normal; aumentándose el grado de estrés y llevando a los adeptos a niveles más o menos acusados de tensión nerviosa que los exponían a ver deteriorado su equilibrio mental y emocional.

    Lo que empezaban siendo conferencias espaciadas, acababa por convertirse en un sinfín de actividades. Un alumno término medio se veía obligado no ya solo a asistir a las conferencias y charlas habituales del centro local, sino también a unos servicios religiosos que solían tener lugar en tardes de sábado o domingos por la mañana, o ambos, aparte de otras actividades locales.

    Pero lo más fuerte es que todos los meses se organizaban las “Conferencias de Renovación” en un centro nacional, lo que obligaba a desplazarse cientos de kilómetros y pernoctar fuera, por supuesto a costa de los alumnos, en un fin de semana. Era obligatorio, a partir del grado probatorio, asistir a al menos seis de estas conferencias al año, aunque la influencia ambiental tendía a arrastrar, tanto a alumnos preparatorios como a probatorios, a asistir a tantas como fuera posible. En ocasiones especiales, como fin de año, estas convivencias se prolongaban algunos días más.

    Estas conferencias eran alocuciones de carácter religioso, bastante estereotipadas y repetitivas, que acababan por hacer mella en los asistentes. Guardo de los primeros tiempos, cuando aún no existía el Centro de Conferencias y éstas se realizaban en una de las principales sedes locales, la imagen memorable de un señor trajeado a la puerta del llamado Templo, con el maletín abierto para ir llenándolo de billetes cobrando las cuotas preestablecidas, por asistir al evento descrito. Todo fuera para que el grupo no pasara dificultades económicas, pues había que mantener todas las infraestructuras y locales que los dirigentes nacionales e internacionales ordenaron edificar.

    Pertenecer a este grupo no dependía de aportaciones voluntarias, sino de cuotas establecidas, cada vez mayores conforme se ascendía de grado. Y tales requerimientos dinerarios de la Rosacruz Áurea también ocasionaban un aumento de la presión, y de los niveles de estrés de sus alumnos; pues tenían que satisfacer dichas exigencias, no ya solo de tiempo, sino de dinero para cumplir con los estándares establecidos.

  • Origen de la Rosacruz Aurea

    Origen de la Rosacruz Aurea

    Pronto comprendí que para entender a la Rosacruz Áurea y la irrupción de los movimientos rosacruces modernos, hay que saber que la atmósfera literaria de principios del siglo XX, estuvo marcada por la súbita aparición de la Sociedad Teosófica, suscitada por la fuerte influencia de las Ordenes Masónicas y de los Rosacruces en las sociedades europeas, desde el siglo XVIII. La literatura como medio de comunicación masiva ejerció el impacto necesario para la consolidación de agrupaciones que compartían creencias particulares, conectadas entre sí por la misma ideología básica, sustentada por las creencias paganas y chamánicas, que habían sido transmitidas de generación en generación, a través de los siglos, desde mucho antes del cristianismo, pero que a partir de los cristianos, fueron entremezcladas y sincretizadas con esta religión, para suscitar la formación de muchos grupos gnósticos, tales como los cátaros, encratitas, abraaxas, naasenos, cainitas, etc. En fin, el origen de las creencias que suscitaron la formación de los rosacruces y de los masones, es el sincretismo entre la doctrina cristiana y el paganismo griego, influenciado por el chamanismo (contactar espíritus y relacionarse con ellos) de la antigua Grecia.

    Dentro de la historia de la formación de la Rosacruz Aurea, se distingue el personaje histórico de Helena Petrovna Blavatsky, una medium espiritista rusa quien, junto con el coronel norteamericano Henry Olcott, creó en Nueva York, en 1875, la Theosophical Society, que posteriormente sería liderada por la activista inglesa Annie Besant. La Sra. Blavatsky contaba que desde su infancia, solía ver a su lado a un enigmático maestro o santón, el Mahatma Morya, un auxiliar etéreo con el que únicamente ella estaba en contacto. Ya de adulta, y según narraba, habría viajado a la India y al Tíbet, lugares en que los Maestros o Mahatmas la habrían aleccionado en las ciencias ocultas.

    Fruto de estas supuestas lecciones, y en el contexto de la Sociedad Teosófica, se exponía una serie de revelaciones sobre el origen del ser humano, su constitución interna invisible y su desarrollo evolutivo, en el marco de una asombrosa concepción del cosmos, que fascinaría a varias generaciones de “buscadores de la verdad” y que quedarían plasmadas en la monumental Doctrina Secreta, un denso y abrumador compendio de enseñanzas esotéricas.

    En un cuadro cósmico muy amplio, pero poco científico, en el que todo tenía explicación y cobraba significado, los amantes de lo maravilloso descubrían cómo, con el desarrollo de poderes ocultos como la clarividencia, tenían acceso a los últimos secretos de la naturaleza, al conocimiento del origen de los mundos y su desarrollo y devenir cósmicos, así como a los procesos evolutivos a través de los cuales el alma humana reencarnaba en cuerpos cada vez más perfectos y ascendía a estados más elevados de conciencia.

    Una escisión de este movimiento fue la Sociedad Antroposófica de Rudolf Steiner quien, en el primer tercio del siglo XX, seducía a sus auditorios alemanes anunciando sus extraordinarios descubrimientos en el mundo oculto, fruto de sus investigaciones, según él, con su avanzado poder clarividente, y exponía las novedosas teorías pedagógicas Waldorf y de agricultura “biodinámica”.

    El año 1909 fue clave en la aparición de los grupos rosacruces contemporáneos. Por una parte, Harvey Spencer Lewis fundó la AMORC en Estados Unidos, tras un viaje a Francia en el que decía haber sido iniciado por venerables sabios rosacruces; su misterioso encuentro con uno de ellos en Toulouse, un astrólogo que lo esperaba con su carta natal sobre la mesa después de haberlo inducido mentalmente a venir a una vieja mansión, haría las delicias de un amante de la saga de Harry Potter. Y, por otra, el ex teósofo Max Heindel fundó en ese año la Rosicrucian Fellowship o Fraternidad Rosacruz, ubicada en Oceanside, California, tras supuestamente ser iniciado en Berlín por los Hermanos Mayores. De este último grupo se desgajaría, unas décadas después, el Lectorium Rosicrucianum, hoy Rosacruz Áurea.

  • Doctrina Rosacruz Aurea

    Doctrina Rosacruz Aurea

    Durante el tiempo de mi pertenencia en la Rosacruz Áurea, comprendí que la concepción digamos cosmológica que se compartía era de corte teosofista, aunque sobre ese telón de fondo se proyectara una doctrina espiritualista de tipo gnóstico.

    La resultante de aceptar ese mapa era una disociación con respecto a la realidad, o sea que uno acababa ajustándose psicológicamente a un marco mental conforme a ciertas concepciones irreales que estaba haciendo suyas, y en un ambiente de sugestión colectiva.

    Uno salía de las reuniones como si el mundo en el que vive se modificara mágicamente para concordar con aquello que se le estaba inculcando. Y, claro está, si no se tienen recursos suficientes para analizar estas cuestiones, no debemos extrañarnos de entrar en una alienación.

    Uno de los efectos que puede producir el dar por buenas ciertas concepciones de la realidad que, en el fondo, sabemos que no son ciertas, es la disonancia cognitiva, un desajuste entre lo que conscientemente pretendemos creer y lo que subconscientemente no dejamos de saber que es la verdad. Esta disonancia no tiene efectos positivos sobre nuestras capacidades intelectuales, sino más bien al contrario, por lo que no es raro que en tales condiciones un estudiante vea disminuir su rendimiento académico, o que cualquier persona cometa más errores de los habituales en sus relaciones sociales, efectos que personalmente pude experimentar.

    Un adepto de la Rosacruz Áurea se ve en la tesitura de creer hechos que lo sitúan fuera de los parámetros normales en términos psicológicos. Así lo condiciona la influencia o la presión ambiental del grupo, y este efecto se incrementa con las abundantes actividades y convivencias en las que se ve inmerso, que absorben y niegan la oportunidad de vivir apartado de la secta el tiempo suficiente para cuestionar con eficacia este sistema de creencias.

    Puesto que la doctrina oficial era heredera de la Sociedad Teosófica y de las ideas de Rudolf Steiner y Max Heindel, con los añadidos personales de Jan Van Rijckenborgh y Catharose de Petri, la visión del cosmos, de la Tierra, de la historia natural y de la constitución humana era tan irreal que no podía asimilarse sin experimentar algún efecto negativo sobre la psique. Uno vive en un universo en el que los cuerpos celestes cambian de nivel vibratorio según rondas o ciclos, y podían volverse más sutiles o más densos y, según los casos, son habitados por una oleada u otra de vida, más material o más etérea, de acuerdo con el nivel evolutivo de los seres que la habitarían. Así, por ejemplo, la Tierra habría tenido otra textura en el pasado remoto, siendo menos densa y más sutil o «etérica», y en el futuro volvería a desmaterializarse para volver al estado sutil.

    Se afirma que todos los planetas están habitados, aunque no siempre de modo visible, porque habría oleadas de vida que están en un estado de desarrollo más o menos denso o sutil. Estas oleadas de vida son grandes colectividades de seres de diversas especies y naturalezas que advienen a la existencia en un momento concreto, habiendo oleadas más antiguas y más jóvenes. Los seres humanos tendrían una conciencia individual, pero los animales no, y estos últimos estarían regidos por un espíritu grupo, una especie de genio colectivo que gobernaría y dirigiría a todos los ejemplares de una misma especie.

    La humanidad incipiente, en sus albores, habría pasado por el período conocido como “de Saturno”, aunque ello no tiene relación con el planeta del mismo nombre, y habría existido en la Lemuria y en la Atlántida.

    Gracias a las poderosas facultades clarividentes que supuestamente poseían los Grandes Maestros que inspiraron estas doctrinas, éstos decían poder dirigir su mirada a los planos invisibles de la existencia, donde pretendían leer en los «archivos akáshicos», una especie de memoria oculta de la naturaleza en la que quedaría registrado todo lo que ocurre y que estaría a disposición de los maestros cualificados. Ello les permitiría dominar los entresijos de la vida espiritual anterior al nacimiento y posterior a la muerte. Prácticamente no había misterio o cuestión existencial que no obtuviera respuesta.

    La abundante obra escrita por Max Heindel, Jan Van Rijckenborgh y Catharose de Petri se encargaba de suministrarnos todas las respuestas a todas las preguntas imaginables. Una anatomía oculta del ser humano nos enseñaba cómo obraría a través de nosotros un proceso de “transfiguración” que nos convertiría en “hombres nuevos”.

    La activación de ciertas energías sutiles pondría en funcionamiento diferentes vórtices de energía (chakras) y órganos de secreción interna, y las corrientes invisibles activadas irían conquistando progresivamente determinados «santuarios» (centros sutiles) de la anatomía oculta humana. Pero únicamente la fuerza obtenida en las actividades grupales de la Escuela era válida para la realización de este proceso de liberación espiritual.

    De ahí la necesidad de una participación constante y continuada en las actividades, de manera que pudieran generarse y asimilarse estas energías, y actuaran en nosotros. De ello se deriva, claro está, una gran dependencia del grupo, pues fuera de su «campo de fuerza», como se llamaba a una esfera invisible en la que estaban incluidos y, por así decir, protegidos todos los adherentes de dicha Escuela, no era posible progreso espiritual alguno.

    Cada mes había una convivencia, llamada Conferencia de Renovación, en fin de semana de sábado a domingo, la cual tenía lugar en un Centro de Conferencias, un complejo de edificaciones en las que se acogía a los huéspedes por centenares, y que albergaba diversos templos, espacios varios para actividades, cocinas, comedores, dormitorios colectivos con literas, etcétera.

  • Iglesia Gnóstica Cristiana Argentina

    Iglesia Gnóstica Cristiana Argentina

    Algunos ex-miembros de la Iglesia Gnóstica de Argentina, con sede en la calle 13 de diciembre 572 en la ciudad de la falda en la provincia de Córdoba nos contactaron y solicitaron permiso para publicar su alerta al mundo.


    Presidida por dos hermanos:

    Daniel
    Alfazak
    Danie lAlfazak
    Osvaldo
    Alfazak
    Osvaldo Alfazak
    Tiene también filiales en todo el país 

    En la ciudad de Tucumán hacen años, un sacerdote de la Gnosis Samaeliana, de nombre Orlando Samson abusó sexualmente de más de 20 mujeres; entre ellas 2 menores de apellido Corvacho y otras más que desconocemos su apellido. Este sacerdote se valía de su envestidura para engañar a las mujeres. Lamentablemente todas las personas de Tucuman, que pertenecían a su organización estaban amenazadas. Les dicían que ellos estaban atravesando pruebas y por ello tenían que guardar silencio. El sacerdote que realizó estos hechos, Orlando Samsón, contaba con el aval y el apoyo de los dirigentes de esta secta. 

    Ellos alegagan la existencia de casos de abuso sexual en los niños en la falda,  en la Provincia de San Luis y en la ciudad de Rafaela, de la Provincia de Santa Fe. En la Falda existía un comedor infantil, que atendía a un promedio de 100 niños de escasos recursos. Alegaban que allí cometían agresiones sexuales, culminando con un caso de suicidio utilizando el cordón de una túnica. En la Provincia de San Luis hacen años un niño fue violado, confirmado el caso por los médicos, pero no se hizo justicia porque la persona siguió ejerciendo como ‘ejemplar sacerdote gnóstico de la institución’

    Alegaban también denuncias sobre manejo de dinero ilegal por los hermanos Alfazak. Ellos tenían una sociedad anónina, Abraxas, integrada por el señor Omar Pérez y la señora Silvia Magaquian, a través de la cual recibían dinero de las personas que realizan sus contribuciones voluntarias.

    Los ex-miembros dan testimonio de los diagnósticos médicos que realizan dentro de esta organización, por personas que no son médicos. Alegan que fabrican y venden medicamentos. Dicen que Daniel Alfazak, Jaime Montellanos, Omar Pérez, Sergio Bejarano, Eduardo Setembrino y Daniel Poli venden medicamentos a sus seguidores, recomendándoles no acudir a médico alguno, garantizándoles que solo ellos pueden realmente curarles la enfermedad.

    También en la falda funciona un templo gnóstico, que cuenta con una sola puerta, y en Semana Santa acuden cerca de 1,000 personas. Ningún departamento gubernamental oficial jamás ha inspeccionado el lugar. 

    En ese templo donde también funciona un monasterio, concurren muchos jóvenes para interiorizarse de la enseñanza. Según los afectados, estos jóvenes son alimentados con un plato de comida, en recompensa por el trabajo intenso y sacrificado que para la organización realizan. No les pagan por el trabajo, pero les consuelan diciéndoles que «el Cielo les va a recompensar«. Los emplean en construcción sin pagarle un céntimo para  edificar gratis sus propias casas. 

    Los afectados y sus familiares han sido amenazados en privado y perseguidos, por haberse atrevido a denunciarlos.  Los aterrorizan también con el «Infierno«, si denuncian los asustan haciéndoles creer que se los va a tragar.

    Artículos de alerta sobre la Gnosis Samaeliana en periódicos


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